En un contexto global marcado por la incertidumbre comercial, el entendimiento entre ambos bloques no solo refuerza vínculos diplomáticos, sino que también promete cambios estructurales en el comercio agroindustrial. Un punto aún abierto es la distribución interna del cupo entre los países del Mercosur. Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay deberán consensuar su administración, un aspecto que podría generar nuevas tensiones antes de la implementación efectiva. La reducción arancelaria implicaría, en una primera etapa, un ahorro directo del 20% para la carne Hilton. A medida que se incorporen las cuotas adicionales, el beneficio podría superar el 40% por tonelada respecto del arancel consolidado actual.