El comercio exterior cárnico de Brasil enfrenta un punto de inflexión debido al rápido consumo de su cupo en China y al veto sanitario de la Unión Europea previsto para septiembre. Esto genera una fuerte presión sobre los precios globales y abre espacios comerciales para otros países de la región como Argentina y Uruguay. Aunque el volumen europeo representa un porcentaje menor del total exportado por Brasil frente a China, se trata de cortes de altísimo valor económico que afectan de lleno a los frigoríficos especializados. El veto elevará la tensión de precios dentro del mercado europeo y abre oportunidades para que otros socios del Mercosur capturen esa cuota de ingresos reducidos.