Luego de una reunión mantenida entre representantes del sector y funcionarios del país asiático, se confirmó que el cupo no será administrado ni por los exportadores ni por el gobierno argentino, sino que funcionará bajo un esquema de “primero solicitado, primero servido”. Desde la mirada del negocio, el sector considera que el nuevo esquema no implica cambios sustanciales en la operatoria cotidiana ya que el volumen del cupo asignado (51100 toneladas) es similar a los niveles históricos de exportación argentina hacia ese destino.